A cinco meses de asumir la presidencia, José Antonio Kast presentó una ofensiva legislativa contra el crimen organizado, una de las principales promesas de su gobierno en materia de seguridad y control de la migración irregular. 

«Son más de 30 proyectos, algunos que ya están en el Congreso y que corresponden a mociones parlamentarias. Y otros, que presentaremos en los próximos días, que van a cambiar la forma en que enfrentamos al crimen organizado en Chile», aseguró José Antonio Kast, Presidente de Chile.

Pese a seguir entre los países más seguros de América Latina, Chile registró una tasa de homicidios de 5,4 por cada 100.000 habitantes en 2025, el doble que hace una década, en medio del avance de organizaciones criminales como el Tren de Aragua. El plan de Kast endurece las penas por reclutar menores, amplía de 12 a 24 horas el plazo de flagrancia y refuerza las expulsiones de migrantes en situación irregular. 

 «Vamos a enviar al Congreso una reforma constitucional que consagre, sin ambigüedad, que proteger la seguridad de las personas es un deber del Estado, y que nos permitirá tener un marco de acción mucho más amplio y herramientas más efectivas para combatir el crimen. Pertenecer a una organización criminal va a ser, por sí solo, un delito con penas agravadas»,  aseguró José Antonio Kast, Presidente de Chile.

El anuncio llega en momentos en que Kast enfrenta cuestionamientos por la falta de resultados rápidos de su estrategia de seguridad y tras la salida de su primera ministra de Seguridad, apenas 69 días después de asumir el cargo.