Los líderes del Grupo de los Siete acordaron este martes aumentar la presión económica y política sobre Rusia para impulsar un cese al fuego en Ucrania, durante una reunión en la ciudad francesa de Évian que contó con la participación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El bloque reiteró su apoyo a Kiev y analizó nuevas sanciones dirigidas al sector energético ruso.

En presencia de Zelenski, quien mostró imágenes de un reciente ataque ruso contra una histórica catedral en Kiev, los mandatarios coincidieron en la necesidad de mantener la presión sobre Moscú.
En medio de la cumbre, Trump estimó que Rusia debería alcanzar un acuerdo con Ucrania. La declaración fue realizada durante una reunión bilateral con el emir de Catar, mientras sus aliados buscaban convencerlo de reforzar el respaldo a Kiev. El mandatario estadounidense reiteró que hará todo lo posible para poner fin a una guerra que, según dijo, continúa cobrando miles de vidas.
Las nuevas medidas contemplan sanciones adicionales contra las exportaciones de petróleo y gas rusos y contra la llamada «flota fantasma» utilizada por Moscú para evadir restricciones internacionales. Al mismo tiempo, el G7 se comprometió a fortalecer la asistencia militar y financiera a Ucrania, incluyendo nuevos sistemas de defensa aérea y apoyo energético.

La cumbre, que concluye este miércoles, también aborda la situación en Oriente Medio y la seguridad energética global.