La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció la creación de un Comando Unificado de Lucha contra la Criminalidad, integrado por 1,350 efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. La nueva estructura tendrá su centro de operaciones en el Cuartel General del Ejército, en Lima, desde donde coordinará acciones contra las organizaciones criminales, las extorsiones y la violencia que afectan al país.
El contingente estará compuesto por 500 militares del Ejército, 250 de la Fuerza Aérea, 200 de la Marina, 80 de las Fuerzas Especiales Conjuntas y 320 policías especializados. La estrategia contempla operativos de captura, unidades de élite, vehículos blindados y drones. Fujimori también anunció medidas para impedir que los reclusos continúen dirigiendo delitos desde las cárceles y acelerar la expulsión de extranjeros que cometan crímenes.
La mandataria aseguró que su Gobierno busca recuperar el control frente a la delincuencia y solicitó cooperación internacional en tecnología, inteligencia y recursos. Además, anunció una comisión especial para coordinar a las instituciones del Estado y al sector privado. La iniciativa fue presentada el 7 de octubre, mientras las autoridades enfrentan el desafío de reducir la criminalidad y garantizar que los operativos respeten la legislación y los derechos humanos.