Peligrosos líderes y miembros de la pandilla Barrio 18 fueron condenados por la justicia de El Salvador a cadena perpetua por al menos 14,497 imputaciones por delitos cometidos entre los años 2012 al 2022.

 

Se trata de 564 cabecillas y pandilleros de las facciones sureños y revolucionarios de la estructura criminal.

 

Lo sujetos son señalados de actos terroristas, homicidios, extorsiones, tráfico de armas, trata de personas y otros.

“Tenemos la colocación de un C4 en el ministerio de Justicia y Seguridad, tenemos el ataque armado al taller de la Policía Nacional Civil. tenemos el ataque armado al centro judicial Isidro Menpendez donde falleció un PPI, tenemos la movilidad de una granada fragmentaria M67 hacia la Fiscalía General de la República. Todos estos fueron cometidos por la facción revolucionaria de la pandilla 18″, dijo el Fiscal Adjunto contra el Crimen Organizado, Max Múñoz.

A los cabecillas de la pandilla 18 revolucionarios también se les acusa de haber ordenado la masacre contra 11 trabajadores en el caserío La Flor del cantón Agua Escondida, San Juan Opico, La Libertad, el dos de marzo de 2016. Uno de los casos que más marcó a la sociedad salvadoreña.

“Todos estos hechos han sido categorizados como actos terroristas y también van a responder. Así mismo, a todos se les estaría atribuyendo el delito de rebelión, porque estos sujetos también se alzaron en armas . Tenemos pruebas suficientes que tuvieron adiestramiento de exmilitares, que los adiestraron para poder usar armas largas y enfrentarse a los cuerpos de seguridad» añadió el fiscal.


La cadena perpetua se permite en El Salvador desde el 26 de abril de 2026, tras la entrada en vigor de una reforma constitucional y legal impulsada por el Gobierno y aprobada por la Asamblea Legislativa

 

Esta es una de las estrategias implementadas coordinadamente entre los órganos ejecutivo, legislativo y judicial para mantener fuera de las calles a peligrosos delincuentes.