Una corte de El Salvador inició este miércoles un nuevo proceso civil contra el expresidente Elías Antonio Saca por el presunto impago de una deuda superior a los 4 millones de dólares con el Estado, derivada de una condena por enriquecimiento ilícito.
Según informó la Fiscalía General de la República, el proceso, de ejecución forzosa, permitirá determinar si los bienes ya retenidos al exmandatario y a su esposa, Ana Ligia de Saca, son suficientes para cubrir el monto adeudado o si aún existe un saldo pendiente por liquidar.

Saca, quien cumple una condena de 10 años de prisión por el desvío de más de 300 millones de dólares de fondos públicos, fue obligado en 2021 a devolver cerca de 3,89 millones de dólares, mientras que su esposa debía reintegrar más de 589 mil dólares. Sin embargo, según la Fiscalía, el exgobernante apenas ha abonado una fracción mínima de esa cantidad.
En paralelo, el sistema judicial ha ordenado el traspaso al Estado de bienes e inmuebles valorados en aproximadamente 9,6 millones de dólares, vinculados a casos de corrupción y lavado de dinero, en un intento por recuperar recursos públicos.
El proceso refuerza la línea de acción de las autoridades salvadoreñas contra la corrupción de alto nivel, en un caso emblemático que convirtió a Saca en el primer expresidente del país condenado por estos delitos.