La sede principal de Caracol Televisión, ubicada en el sector de La Floresta, en el noroccidente de Bogotá, fue evacuada la noche del sábado tras recibirse información sobre un supuesto plan de grupos armados ilegales para perpetrar un atentado terrorista contra sus instalaciones. La alerta movilizó a unidades de la Policía Metropolitana, equipos antiexplosivos y personal especializado, mientras empleados, periodistas y técnicos fueron trasladados a zonas seguras.

Las autoridades realizaron inspecciones en los estudios de grabación, salas de redacción y áreas administrativas del complejo, con apoyo de unidades caninas y patrullajes de vigilancia. Después de varias horas de revisión, la Policía informó que no encontró explosivos ni dispositivos sospechosos, aunque mantuvo reforzada la seguridad en los alrededores de la infraestructura.

Las amenazas también habrían alcanzado a otros medios de comunicación, entre ellos RCN y la revista SEMANA, lo que generó preocupación entre organizaciones periodísticas y entidades defensoras de derechos humanos. La Defensoría del Pueblo rechazó las intimidaciones y pidió garantías para proteger a los trabajadores de la prensa y el ejercicio del periodismo en el país.
Ante la situación, el presidente Abelardo de la Espriella condenó las amenazas y aseguró que ningún grupo narcoterrorista silenciará a los medios de comunicación. Además, instruyó a los mandos militares y policiales a reforzar la protección de las principales sedes periodísticas y de sus directivos y reporteros.

Mientras continúan los operativos de vigilancia, los organismos de inteligencia investigan el origen de las amenazas y trabajan para identificar a los responsables.