Tras un julio de temperaturas récord, Europa afronta en agosto una nueva ola de calor, mientras una sequía generalizada reduce los caudales de varios de sus principales ríos.

Eslovaquia y Austria registraron durante los primeros días del mes temperaturas superiores a 41 °C, mientras los servicios meteorológicos de Francia y Reino Unido alertaron sobre nuevos episodios de calor extremo, con hasta 39 °C previstos en el sur francés.
El oeste de Europa, la región del mundo que se calienta con mayor rapidez, ha registrado cuatro episodios de calor extremo desde mayo, según Copernicus, el observatorio europeo del cambio climático.

La sequía se extiende por Francia y España, donde ha favorecido incendios forestales, y también afecta a Reino Unido y Alemania. El Rin, Támesis, Danubio, Ródano y Po presentaron caudales excepcionalmente bajos para un mes de julio.
La Federación Alemana de Navegación Interior advirtió que la falta de agua amenaza al Rin, una importante ruta comercial de unos 1.200 kilómetros, que podría quedar dividida y dejar de ser navegable de forma continua.