Numerosos vehículos policiales y militares, así como helicópteros de Estados Unidos y México realizaron el jueves ejercicios de seguridad en la zona fronteriza El Paso-Ciudad Juárez, donde opera el cártel de Juárez, incluido hace un mes por Washington en la lista estadounidense de organizaciones terroristas.


Fuerzas de seguridad de ambos países recorrieron los caminos de tierra que bordean el Río Bravo, la frontera natural que es estrechamente vigilada por Estados Unidos.

La exhibición de seguridad incluyó el descenso a través de cuerdas del personal de las fuerzas especiales. La actividad fue encabezada por la Patrulla Fronteriza y el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, mientras que del lado mexicano destacó la presencia de militares y guardias nacionales.

Desde su regreso a la presidencia estadounidense en enero de 2025, Trump ha reclamado a México, y lo ha amenazado con imponer aranceles, por el tráfico de migrantes y de drogas a Estados Unidos.

Según cifras de julio pasado del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, las detenciones de migrantes por parte de la patrulla fronteriza han caído 94% en el segundo mandato de Trump.

El cártel de Juárez fue uno de los más poderosos de México hasta hace unos 20 años, pero ha sido diezmado por la captura de sus líderes y sus pugnas con otras bandas.
Washington ha designado como terroristas a la banda de Los Viagras, de Michoacán, y los cárteles de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación, entre otros. Estos últimos son considerados los más poderosos de la actualidad.