El gobierno estadounidense anunció el lunes un nuevo paquete de sanciones contra varias entidades estatales de Cuba, entre ellas el Ministerio de Turismo, como parte de la estrategia de presión económica que mantiene la administración de Donald Trump sobre la isla.
La decisión amplía las restricciones impuestas previamente al conglomerado militar Grupo de Administración Empresarial S.A. GAESA, sancionado el pasado 1 de mayo por el gobierno de EE. UU.
Tras esas medidas, diversas cadenas hoteleras internacionales dejaron de administrar hoteles operados junto a GAESA para evitar verse afectadas por las disposiciones estadounidenses.
Sin embargo, algunas compañías, como las españolas Meliá e Iberostar, continuaron gestionando establecimientos en alianza con el Ministerio de Turismo de Cuba, entidad que ahora también forma parte de la lista de sancionados.

Con esta incorporación, Washington extiende el alcance de las restricciones a operaciones que hasta el momento no estaban sujetas a las medidas económicas.
Según el Departamento de Estado de EE. UU., GAESA controla entre el 40% y el 70% de la economía cubana. Asimismo, indicó que el conglomerado militar ya ha comenzado a desprenderse de algunos activos en un intento por reducir el impacto de las sanciones.
Además del Ministerio de Turismo, las nuevas disposiciones alcanzan a varias empresas estatales dedicadas al comercio exterior, incluidas entidades que participan en la importación de combustible hacia Cuba.
Las sanciones prohíben que estas instituciones mantengan relaciones comerciales o financieras con empresas estadounidenses y les impiden acceder al sistema financiero de EE. UU., reforzando así la presión económica ejercida por Washington sobre el gobierno cubano.