Sarna, tuberculosis y otros cuadros infecciosos han encendido las alertas sanitarias en Ceuta tras la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma. Los médicos advierten que el hacinamiento, la falta de higiene y la permanencia de personas en espacios abiertos podrían favorecer nuevos contagios y aumentar la presión sobre un sistema sanitario que ya opera al límite.

El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ha advertido sobre el incremento de infecciones y la sobrecarga asistencial. Algunos profesionales aseguran tener incluso temor a contagiarse y llevar enfermedades a sus hogares, mientras reclaman más personal y recursos para afrontar la situación. El Gobierno español, sin embargo, sostiene que se trata de una crisis humanitaria y no de una emergencia sanitaria generalizada.

El Hospital Universitario y otros centros sanitarios han reforzado la atención ante el aumento de pacientes, mientras los médicos alertan de que podrían surgir nuevos brotes si no mejoran las condiciones de salubridad. La preocupación se extiende especialmente a enfermedades transmisibles por contacto o por vía respiratoria.
En paralelo, España reforzó la presencia de la Policía Nacional, Guardia Civil y unidades militares para controlar la frontera y evitar nuevos cruces desde Marruecos. Las autoridades también trabajan en la distribución de migrantes hacia la península y en ampliar los recursos de acogida, ante la saturación de las instalaciones de Ceuta.

Marruecos mantiene efectivos en las inmediaciones de la frontera para contener nuevos intentos de entrada, mientras España coordina medidas de seguridad y asistencia. La situación mantiene a Ceuta bajo presión por una combinación de crisis migratoria, tensión sanitaria y preocupación entre los residentes.