El ministro del Interior de España rechazó el viernes el uso de la violencia tras los recientes incidentes registrados en Ceuta, donde las protestas por la llegada de migrantes han escalado en los últimos días.

Las manifestaciones de habitantes que exigen su salida y denuncian problemas de seguridad terminaron el jueves en enfrentamientos con la policía en una playa donde acampan migrantes. Algunas de sus pertenencias fueron incendiadas.

El funcionario acusó a sectores de derecha de “desinformar” y de fomentar el odio y el enfrentamiento. La oposición exige devolver a todos los migrantes, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez sostiene que debe evaluar individualmente cada caso para determinar quién puede solicitar asilo o ser devuelto.

Decenas de miles de migrantes ingresaron al enclave desde Marruecos entre el 30 y 31 de julio, aunque la mayoría regresó. Entre 5.000 y 10.000 permanecen en el territorio, según cifras del Gobierno central y autoridades locales.