La epidemia de ébola ya provocó más de 2.500 muertes en la República Democrática del Congo y no da señales de detenerse.
Eso advirtió el viernes el coordinador de la ONU para la enfermedad.

“El brote de ébola está creciendo de forma exponencial. En los últimos tres meses han muerto 2.500 personas, y la mitad de ellas en los últimos 20 días. Y la epidemia se está expandiendo ampliamente: ahora abarca una zona más grande que Francia. Y el brote avanza más rápido que nuestra respuesta”, aseguró el coordinador principal para el ébola en Naciones Unidas, Julien Harneis.

En apenas tres meses, la epidemia declarada el 15 de mayo ya superó la que tuvo lugar entre 2018 y 2020 en el este de la RDC, considerada entonces la más mortífera de la historia del país con 2.299 fallecidos de 3.381 casos confirmados.

Según la agencia de salud de la Unión Africana, en estos tres meses se han contabilizado además en la RDC siete veces más casos y cinco veces más muertos que en los tres primeros meses de la mayor epidemia de ébola de la historia, que causó más de 11.300 muertos en África occidental entre 2014 y 2016.

El ébola, que se transmite por contacto con fluidos corporales y provoca una fiebre hemorrágica, mató a más de 15.000 personas en África en los últimos cincuenta años.

No existe ninguna vacuna ni tratamiento específico aprobado contra la cepa Bundibugyo, responsable del actual brote, aunque hay ensayos clínicos en curso.

El coordinador de la ONU aseguró que las condiciones de intervención son extremadamente difíciles, ya que en la zona más afectada operan numerosos grupos armados.