Estados Unidos y sus aliados del Golfo presionaron el jueves a las Naciones Unidas para que exija a Irán el fin del bloqueo del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, mientras una resolución sobre el tema se enfrentaba a la amenaza de un veto.

Fuentes diplomáticas señalaron que Rusia, con poder de veto y aliado clave de Irán, advirtió el miércoles que podría bloquear la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

 

“Ahora es el momento de elegir. ¿Y están los países del Consejo eligiendo ponerse del lado de un régimen que masacra a su propio pueblo, que brutaliza a sus vecinos, que estrangula la economía mundial? ¿O están del lado de las ciudades resplandecientes de Manama, Ciudad de Kuwait, Dubái, Riad, Doha, con los pueblos que buscan un futuro mejor no solo para su gente, sino para la región y para el mundo?”, dijo Mike Waltz, embajador de Estados Unidos ante la ONU.

Un proyecto de resolución de Estados Unidos y Baréin, exige que Irán ponga fin a sus ataques y amenazas contra los buques comerciales en el estrecho de Ormuz.

También ordena a Irán que no cobre peajes por el paso, que especifique dónde ha colocado minas y que permita la creación de un corredor humanitario para los cargamentos de fertilizantes, en medio de temores a una escasez alimentaria mundial.

El embajador de Irán ante la ONU arremetió contra el proyecto de resolución, al que calificó de texto “defectuoso y políticamente motivado” que no resolvería la crisis.

“La guerra ilegal de agresión de Estados Unidos y del régimen israelí sigue siendo la única y directa causa de la situación actual en y alrededor del Golfo Pérsico. El Consejo de Seguridad no debe ser explotado por los agresores ni instrumentalizado para legitimar conductas ilícitas. Los Estados miembros deben mantenerse vigilantes frente a cualquier intento de distorsionar el derecho internacional de manera que pueda justificar la agresión o el uso ilícito de la fuerza”, aseguró Amir Saeid, representante Permanente de Irán ante la ONU.

Una quinta parte del suministro mundial de petróleo y un tercio de los fertilizantes a nivel global pasan normalmente por el estrecho de Ormuz.

Sin embargo, el transporte marítimo quedó en gran medida interrumpido desde que estalló la guerra el 28 de febrero con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.

A mediados de marzo, el Consejo aprobó una dura resolución en la que instaba a Irán a dejar de atacar a sus vecinos del Golfo y condenaba su férreo control sobre el estrecho de Ormuz.

Rusia y China se abstuvieron en esa votación. Pero a principios de abril vetaron un texto que instaba a los países a coordinar sus esfuerzos de forma “defensiva” para garantizar la libre navegación por el estrecho.