El Ejército de Estados Unidos hundió una embarcación frente a las costas de Ecuador por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, la tercera en una semana.

El gobierno de Donald Trump ha llevado adelante operaciones contra presuntas narcolanchas en el Pacífico y el Caribe, con bombardeos que han dejado más de 200 muertos.

En el puerto pesquero de Manta, de donde partieron los barcos interceptados esta semana, pescadores y sus familiares aseguran que no tienen vínculos con el narco, y cuestionan los operativos antidrogas.

«Todos tenemos miedo que nos pueda pasar algo», dijo el pescador Fausto Soza en las afueras de la Capitanía del Puerto de Manta, donde familiares de pescadores acuden a buscar información tras perder contacto.

Soza aseguró que desde hace dos meses no sale a sus faenas en el mar por temor.

El jueves el Comando Sur estadounidense informó sobre un ataque militar contra una embarcación que presuntamente servía como «estación de abastecimiento» de la banda ecuatoriana Los Choneros, y publicó un video de la explosión de un navío en alta mar.

El barco es interceptado por militares en un helicóptero y un bote. Luego explota y se hunde en medio de una columna de humo, según el video.

El Comando Sur informó que los tripulantes fueron «transferidos de forma segura» a las autoridades ecuatorianas antes del hundimiento.

Desde el viernes anterior fueron hundidas otras dos naves, también presuntamente de Los Choneros, que tiene nexos con el cartel mexicano de Sinaloa, según el Comando Sur.

La organización Human Rights Watch denunció en julio que otras tres naves ecuatorianas fueron presuntamente atacadas por fuerzas estadounidenses entre enero y marzo con saldo de al menos ocho desaparecidos.

Washington niega estar involucrado en esas desapariciones.

En los ataques de esta semana las autoridades no reportaron muertos.

Este viernes la Marina ecuatoriana confirmó que trasladó hasta Manta a 28 tripulantes de las embarcaciones hundidas el miércoles y jueves entregados por Estados Unidos.

Nueve tripulantes más estaban regresando a Ecuador a bordo de «otra embarcación», agregó la Marina.

De la mano de Trump, el presidente derechista Daniel Noboa libra una guerra frontal contra el crimen organizado, pero la violencia no cede.

El año pasado la tasa de homicidios alcanzó el récord de Sudamérica con 51 por cada 100.000 habitantes.

Noboa incorporó a Ecuador al Escudo de las Américas, una coalición antidrogas integrada por una veintena de países de América Latina y el Caribe, encabezada por Trump.