Imágenes impactantes muestran la llegada masiva de migrantes desde Marruecos a Ceuta, donde las autoridades declararon una “emergencia humanitaria y social” ante el desbordamiento de los servicios de acogida. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, solicitó al Gobierno español asumir un mando único y reforzar urgentemente la seguridad fronteriza y la atención humanitaria.
De acuerdo con las estimaciones de las autoridades locales, entre 1,500 y 2,000 personas habrían ingresado irregularmente durante los últimos diez días, con jornadas de hasta 300 llegadas. La mayor presión recae sobre los centros para menores no acompañados, que albergan a más de 700 jóvenes y operan muy por encima de su capacidad disponible.
El Gobierno de Pedro Sánchez reforzó la presencia de la Guardia Civil y mantiene contactos con Marruecos para contener las salidas y acelerar el retorno de quienes no cumplan los requisitos de permanencia. Sin embargo, las autoridades de Ceuta advierten que los recursos locales son insuficientes y reclaman una respuesta coordinada de España y la Unión Europea.