Una operación contra el narcotráfico terminó en tragedia este viernes 8 de mayo, en la costa de Huelva, España, donde dos agentes de la Guardia Civil murieron y otros dos resultaron heridos tras la colisión de dos embarcaciones oficiales durante la persecución de una narcolancha. El incidente ocurrió a unas 70 millas entre Punta Umbría y Mazagón, en medio de una maniobra de alta complejidad en aguas del Atlántico.

Las víctimas fueron identificadas como Germán P., de 55 años y con casi tres décadas de servicio en el cuerpo marítimo de Huelva, y el capitán Jerónimo, encargado de coordinar el operativo. Uno de los agentes heridos permanece en estado grave en un hospital de Jerez, mientras las autoridades investigan las circunstancias exactas del choque entre la patrullera semirrígida y la moderna interceptora “Río Antas”, incorporada hace apenas cinco meses al dispositivo antidroga.

El operativo comenzó tras detectar en radar una embarcación sospechosa vinculada al tráfico de drogas. Aunque no se ha confirmado oficialmente si la narcolancha logró escapar, el caso hizo que surgieran nuevamente las denuncias de asociaciones de guardias civiles sobre la falta de medios y la creciente superioridad logística de las mafias que operan en el Estrecho de Gibraltar y las costas andaluzas.

La tragedia provocó una fuerte sacudida política en plena campaña electoral regional. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, decretó jornada de luto oficial y exigió endurecer las penas contra el narcotráfico, acusando al Gobierno central de permitir que las organizaciones criminales actúen con sensación de impunidad. La Asociación Unificada de Guardias Civiles responsabilizó directamente a las autoridades por no atender advertencias previas sobre los riesgos extremos de las operaciones marítimas.