Colombia comienza a ponerle números a la destrucción y la dimensión es gigantesca. El presidente Abelardo de la Espriella reveló este lunes que una primera evaluación privada calcula pérdidas físicas directas cercanas a los 30 billones de pesos, equivalentes a unos US$9.500 millones, por el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto.
«Ya existe una primera estimación técnica de la dimensión económica de todo este desastre. Modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quimbio y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos -más o menos 24.5 billones en edificaciones y 5.5 billones en infraestructura. Imagínense ustedes la dimensión del desastre», apuntó el mandatario colombiano, quien añadió que esta es «una cifra preliminar».
Frente al tamaño de la devastación, De la Espriella anunció el “Plan Milagro de Reconstrucción”, que estará liderado por el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, y buscará sumar al Gobierno nacional, constructoras, bancos, aseguradoras, gobernadores y alcaldes. El presidente pidió a las empresas constructoras donar sus utilidades en proyectos de vivienda para las zonas afectadas y llamó al sistema financiero a reducir las tasas de interés para facilitar la reconstrucción.

«Ahora debemos atender a quienes lo perdieron todo y comenzar la reconstrucción. He encomendado al ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltran, el Plan Milagro de Reconstrucción. Es un plan que une al gobierno nacional, a los constructores, al sector financiero, a las aseguradoras, a los gobernadores, y alcaldes de todo el territorio nacional. Invito también a los constructores, a todos los empresarios de la construcción a trabajar unidos por Colombia codo a codo, con el Estado con el Gobierno donando sus utilidades en los proyectos de viviendas de las zonas afectadas», solicitó de la Espriella.
El desafío llega, además, en medio de las dificultades fiscales heredadas por la anterior administración. De la Espriella responsabilizó al gobierno de Gustavo Petro por la situación de las finanzas que recibió y sostuvo que deberá ejecutar la reconstrucción con austeridad y estricta vigilancia del dinero público.
En paralelo, Colombia ya dispone de US$200 millones desembolsados por el Banco Mundial para la respuesta de emergencia; el organismo también activó una evaluación técnica para determinar el impacto económico del terremoto y apoyar la recuperación.
La tragedia, sin embargo, sigue midiéndose principalmente en vidas humanas. El último balance presentado por De la Espriella registra 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos.