Cuba denunció el lunes pérdidas récord por el embargo de Estados Unidos, al estimar que las sanciones de Washington provocaron daños por más de 8.000 millones de dólares entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el mayor monto registrado hasta ahora. 
El canciller Bruno Rodríguez afirmó que la presión estadounidense se intensificó con amenazas contra países que suministren combustible a la isla y medidas dirigidas a empresas extranjeras que mantienen negocios con Cuba. Según La Habana, esto agravó la crisis energética, con apagones que en algunos casos superan las 60 horas.

Rodríguez señaló además que las dificultades para acceder a combustible afectan servicios esenciales y relacionó la situación con un aumento de la mortalidad infantil. Sin embargo, rechazó que Cuba enfrente una emergencia humanitaria.
Mientras La Habana denuncia el endurecimiento de las sanciones, el comercio con Estados Unidos muestra una tendencia contraria. Cuba importó 149 millones de dólares en productos estadounidenses en julio, la cifra mensual más alta desde 1992, mientras las compras entre enero y julio alcanzaron 674 millones.
El crecimiento de las importaciones coincide con una mayor apertura al sector privado. Más de 15.000 micro, pequeñas y medianas empresas operan actualmente en la isla y emplean a más de un tercio de la población activa.