Cuatro militares canadienses murieron y decenas resultaron heridos tras un incendio registrado el sábado 17 de octubre en la base militar de Wainwright, Alberta, durante ejercicios con munición real. Las autoridades informaron que 39 personas recibieron atención médica y al menos 19 permanecían en estado crítico.

El mayor general Wade Rutland explicó que las fuertes ráfagas de viento aceleraron la propagación de las llamas. Aunque el fuego llevaba horas activo a aproximadamente un kilómetro de la zona de entrenamiento, un cambio repentino del viento habría llevado el incendio hasta el área donde se encontraban los soldados.

El primer ministro Mark Carney calificó el hecho como una de las peores tragedias en tiempos de paz para las Fuerzas Armadas canadienses en territorio nacional y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas.

Por ahora, no hay indicios de terrorismo ni de intervención externa, mientras el Ejército estima que las investigaciones podrían prolongarse al menos un mes.