Costa Rica registra un 89% de avance en la construcción del Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada, CACCO, una megacárcel de máxima seguridad en Alajuela inspirada en el modelo penitenciario impulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. El proyecto busca reforzar la seguridad y el control dentro del sistema penitenciario.

El complejo tendrá capacidad para unos 5 mil reclusos y contará con pabellones de alta resistencia, celdas reforzadas, vigilancia electrónica y controles de acceso. La infraestructura está diseñada para limitar las comunicaciones y evitar que integrantes del crimen organizado continúen coordinando actividades desde prisión.La obra es uno de los principales proyectos de seguridad de la administración de Laura Fernández y busca concentrar a internos considerados de alta peligrosidad, incluidos miembros de estructuras vinculadas al narcotráfico, extorsión y sicariato. El Gobierno también prepara los protocolos para el traslado de los primeros reclusos.

La construcción entra en su etapa final de equipamiento mientras Costa Rica reporta una reducción del 15% en los homicidios durante el primer semestre del año y una caída del 10,4% en los delitos contra la propiedad.