El presidente Abelardo De la Espriella, junto con el Comité Nacional para el Manejo de Desastres y el gabinete ministerial, decretaron emergencia por desastre nacional en todo el territorio.

La declaratorio de desastre nacional implica que el Gobierno podrá acceder con mayor rapidez a fondos y mecanismos especiales de ayuda para atender a la población damnificada y reconstruir las zonas afectadas.

Los reportes preliminares identifican que el Chocó es uno de los departamentos con mayores daños, con nueve municipios reportando afectaciones. Caldas y Valle del Cauca también figuran entre los más golpeados, con ocho y dos municipios afectados, respectivamente. En Risaralda y Quindío se reportan daños en al menos dos municipios por departamento.

El epicentro del terremoto se localizó en San José del Palmar, aumentando la preocupación por la magnitud de las consecuencias en la zona. Las autoridades continúan evaluando la situación y planificando la distribución de recursos y equipos de rescate.

Hasta el momento se reportan más de 40 muertos, decenas de heridos y desaparecidos.