El canciller designado de Colombia, Omar Bula, anunció este jueves que el gobierno entrante del presidente electo Abelardo de la Espriella no establecerá embajadas en Cuba ni en Nicaragua, en un giro radical de la política exterior colombiana hacia ambos regímenes, a los que calificó de dictaduras.

 

Bula fue explícito al justificar la decisión: «No vamos a legitimar regímenes poniendo una embajada». Además, afirmó que, aunque habrá algunas relaciones, no existirán representaciones diplomáticas plenas. Asimismo, anunció que se podrían utilizar figuras como encargados de negocios para mantener relaciones mínimas, pero nada más.

 

Aunque el canciller destacó que “Con Venezuela vamos a estar muy cerca. Es una oportunidad gigantesca (…) está en un proceso con tres etapas muy claras: estabilización, recuperación y transición”.

Bula afirmó que las prioridades urgentes se centran en el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos e Israel.