China afirmó el viernes que “las sanciones y las presiones” no son la solución, en respuesta al llamado de Estados Unidos para que sus aliados y Pekín se sumen a la operación de castigo económico contra Irán.

China es uno de los principales socios económicos de Teherán. Según la firma Kpler, antes de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, el país asiático adquiría más del 80% de las exportaciones de petróleo iraní.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió el jueves que los aliados de Washington debían estar “con” o “contra” Estados Unidos respecto a la estrategia contra Irán. Teherán, por su parte, acusó a la Casa Blanca de practicar terrorismo económico y cometer crímenes contra la humanidad.