Las autoridades españolas detuvieron a quince personas y liberaron a quince víctimas de trata con nacionalidad colombiana y venezolana.
Según información proporcionada, las víctimas en situación de extrema vulnerabilidad vivían hacinadas en condiciones insalubres, eran captadas principalmente en Sudamérica para ser prostituidas en Sevilla, España.
Al llegar al territorio español, las mujeres estaban obligadas a permanecer bajo el control de la organización las 24 horas del día debido a la supuesta deuda de 7.000 euros que habían contraído con la red criminal.
Los responsables fotografiaban a las víctimas para poner anuncios en sus plataformas digitales bajo identidades ficticias.
Ahora los 15 detenidos enfrentarán delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales, y tráfico de drogas.
También por ilícitos relativos a la prostitución, y contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y de los trabajadores.