Canadá anunció este martes, nuevas medidas comerciales contra EE. UU. en respuesta a los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump.

Los nuevos gravámenes, que entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre, serán de 15%, 25% y hasta 50%, dependiendo del tipo de mercancía, y afectarán productos estadounidenses valorados en unos 27,600 millones de dólares canadienses, equivalentes a aproximadamente 20,000 millones de dólares estadounidenses.

El gobierno del primer ministro Mark Carney presentó las medidas como una respuesta proporcional a los aranceles aplicados por Washington y señaló que las tasas corresponden a los gravámenes estadounidenses establecidos bajo las secciones 338 y 232 de su legislación comercial.

Entre los productos alcanzados figuran acero y aluminio, lácteos, electrodomésticos, maquinaria y equipos agrícolas, pasta y papel, productos electrónicos, pescados y mariscos, miel y muebles. También se incluyen determinados artículos de belleza, prendas de vestir, productos de aluminio y materiales para construcción, algunos con tarifas de hasta 50%.

Las medidas se aplicarán únicamente a mercancías cuyo origen sea EE. UU. El ministro de Finanzas de Canadá, François-Philippe Champagne, describió la disputa comercial como un desafío sin precedentes y afirmó que el país debe proteger a sus trabajadores, empresas y sectores productivos ante las medidas adoptadas por Washington.

Además de los aranceles, el gobierno canadiense presentó un paquete de apoyo de 7,500 millones de dólares canadienses destinado a empresas y trabajadores afectados por la guerra comercial. El programa contempla recursos para pequeñas y medianas empresas, líneas de liquidez, proyectos de inversión y medidas para preservar empleos.

La nueva escalada ocurre después de que fracasaran las negociaciones comerciales entre ambos países. El primer ministro Mark Carney suspendió las conversaciones el viernes al considerar perjudiciales para Canadá las nuevas exigencias estadounidenses.