El gobierno sueco anunció que entregará el Caffa, un carguero de la flota fantasma rusa a Ucrania.
El buque de 96 metros de eslora, había zarpado de Casablanca en Marruecos el 24 de febrero y se dirigía a la ciudad rusa de San Petersburgo cuando la policía sueca lo abordó frente a las costas de Trelleborg, en el sur, el 6 de marzo.
La Fiscalía lo incautó tras una solicitud de cooperación judicial procedente de Ucrania, que asegura que ha sido utilizado para el transporte de trigo robado de territorios ocupados.
El buque figura en la lista de sanciones de Ucrania y navegaba bajo un pabellón falso de Guinea.
Diez de los once tripulantes eran rusos.
El Tribunal Supremo de Suecia se negó a examinar el recurso presentado por el armador, confirmando así las dos sentencias anteriores que ordenan la entrega a Ucrania del buque y su cargamento.
El canciller ucraniano celebró la decisión, que calificó de «histórica».