El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, lanzó una contundente advertencia a las pandillas de Haití y confirmó el inicio de una operación militar para rescatar a cuatro salvadoreños que permanecen desaparecidos tras una emboscada. 

El mandatario exigió que sean entregados vivos y sin lesiones, y advirtió a los grupos criminales que podrían enfrentar una respuesta mayor si no los liberan. “Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también”, declaró Bukele, quien aseguró que su único objetivo es lograr el regreso seguro de sus compatriotas.

Los cuatro salvadoreños desaparecieron el domingo 18 de octubre en la zona de Santo, cerca de Puerto Príncipe, cuando regresaban a su campamento después de comprar alimentos. Según la Fuerza Armada, hombres armados atacaron su vehículo blindado con disparos y explosivos hasta incendiarlo. 

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, también condenó la emboscada y expresó el respaldo de Washington a El Salvador. Durante una sesión del Consejo de Seguridad, afirmó que existen razones para creer que los cuatro militares sobrevivieron, aunque continúan sin ser localizados. 

Los salvadoreños forman parte de la Fuerza de Tarea Libertad II, integrada a la misión internacional que busca frenar el dominio de las pandillas en Haití y apoyar a las autoridades locales. El Salvador participa en este esfuerzo desde 2025, inicialmente con personal especializado en aviación, evacuaciones médicas y protección de aeronaves.