El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentan el domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en una contienda que enfrenta al oficialismo de izquierda con la principal candidatura de derecha.

Lula convirtió la soberanía nacional en uno de los ejes de su campaña y cuestionó lo que considera intervencionismo del presidente estadounidense Donald Trump. También defendió sus resultados económicos y programas sociales como Bolsa Familia.

El líder izquierdista también destacó el bajo desempleo y la inflación controlada, mientras algunos de sus seguidores valoran los programas destinados a los sectores más pobres.

Flávio Bolsonaro ingresó a la carrera presidencial después de que su padre, Jair Bolsonaro, fuera condenado a 27 años de prisión por intentar revertir el resultado electoral de 2022. El senador se presenta como una versión más moderada de su padre y promete combatir el crimen tomando como referencia el modelo de seguridad de Nayib Bukele en El Salvador.

El candidato derechista acusa a Lula de incompetencia y corrupción, mientras enfrenta una investigación por presunto lavado de dinero vinculada a una producción audiovisual sobre su padre, acusación que niega. Para sus simpatizantes, la elección representa una oportunidad de cambio.

Con casi 160 millones de electores, la elección podría requerir una segunda vuelta el 25 de octubre si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos válidos.