La fiscalía de Brasil demandó por más de 100 millones de dólares a la filial brasileña de la petrolera Shell, tras las inundaciones mortales que azotaron el sur del país en 2024.
Las lluvias torrenciales que cayeron en el sur de Brasil entre abril y mayo de 2024 provocaron inundaciones históricas. Casi 200 personas murieron y medio millón más fueron desplazadas, además de los daños materiales sin precedentes.
Para el ente acusador, la responsabilidad de Shell Brasil es proporcional a la contribución de su empresa matriz al calentamiento global, es decir, el 2% de las emisiones históricas mundiales de gases de efecto invernadero.

Shell ya fue demandada en el Reino Unido por víctimas de un tifón en Filipinas.
La demanda de la fiscalía brasileña representa una nueva etapa en la batalla judicial mundial contra los gigantes del petróleo. La ONG local Instituto Preservar es coautora de la acción legal.
«La presente acción civil pública tiene por objeto establecer la responsabilidad civil ambiental y climática de la empresa demandada por los daños materiales y morales colectivos derivados del evento climático extremo que azotó el estado de Rio Grande do Sul entre abril y mayo de 2024», señala la fiscalía en el documento.
Según la acusación, la petrolera debe responder por «su contribución histórica y continuada a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a la exploración, producción y comercialización de combustibles fósiles».
La fiscalía reclama 270 millones de reales por los daños ambientales y «morales» sobre el clima y la misma suma por daños materiales, para un total equivalente a 108 millones de dólares.