Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, deberá sentarse en el banquillo. El juez Juan Carlos Peinado abrió este lunes juicio oral contra Gómez por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación de fondos públicos, cerrando una investigación iniciada en 2024. El proceso quedará ahora en manos de la Audiencia Provincial de Madrid y será resuelto mediante un jurado popular. 

La causa analiza, entre otros puntos, si Gómez utilizó su posición para favorecer su trayectoria profesional vinculada a la Universidad Complutense de Madrid y si su asesora en La Moncloa, Cristina Álvarez, realizó tareas relacionadas con actividades privadas de Gómez utilizando recursos públicos. Álvarez también irá a juicio por presunta malversación. La Audiencia de Madrid había descartado previamente otros dos delitos atribuidos a Gómez, por lo que el proceso continúa únicamente por tráfico de influencias y malversación. 

El caso entra así en una nueva etapa después de más de dos años de investigación y fuertes enfrentamientos políticos. La Fiscalía y la defensa han sostenido que no existen pruebas suficientes y han pedido la absolución, mientras que las acusaciones populares mantienen sus señalamientos. El Gobierno y el PSOE defienden la inocencia de Gómez y califican la investigación como una persecución; el PP, por su parte, sostiene que corresponde a los tribunales determinar su responsabilidad.