Al menos 30 personas murieron este jueves y otras 18 resultaron heridas tras un ataque ruso que alcanzó dos autobuses de pasajeros en Kramatorsk, en la región de Donetsk, al este de Ucrania, según informaron las autoridades locales.

La Fiscalía Regional de Donetsk confirmó el número de víctimas mortales, mientras las autoridades regionales anunciaron la suspensión temporal del transporte público en la ciudad.

El ataque ocurrió durante la mañana en una zona cercana al frente de combate, donde Kramatorsk cumple un papel logístico para Ucrania debido a su proximidad con las áreas de enfrentamientos. Las autoridades aún no han precisado el tipo de armamento utilizado ni han divulgado la identidad de las víctimas.

La ofensiva se produjo un día después de otro ataque ruso contra seis regiones ucranianas, que dejó al menos 19 muertos y decenas de heridos. En esa operación, las autoridades reportaron daños en viviendas, instalaciones energéticas y zonas industriales.

El Servicio de Emergencias de Ucrania informó que el mayor número de fallecidos se registró en Pryluky, en la región de Cherníguiv, donde murieron 13 personas, incluidos cuatro menores de edad, mientras que otras 50 resultaron heridas.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, señaló que la infraestructura energética estuvo entre los principales objetivos de esa ofensiva. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia lanzó 70 misiles y 130 drones, de los cuales las defensas ucranianas derribaron 39 misiles de crucero, cinco balísticos y 117 drones.

 

Los nuevos ataques aumentan la preocupación en Ucrania ante la llegada del invierno, debido a los daños acumulados en la infraestructura eléctrica.

Autoridades y expertos advierten que cortes prolongados podrían afectar servicios esenciales como la calefacción y el suministro de agua en distintas zonas del país.