Casi 4,500 personas han muerto y otras 16,740 resultaron heridas tras los terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio, de acuerdo con el balance actualizado de las autoridades, que advierten que las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas de Caracas y del estado costero de La Guaira.
Más de 19,500 damnificados permanecen actualmente en refugios temporales instalados en estadios, plazas y parques, mientras equipos de emergencia mantienen las operaciones entre los escombros para localizar posibles sobrevivientes y atender a las familias afectadas.
El gobierno venezolano informó que al menos 850 edificaciones sufrieron daños, de las cuales 190 quedaron completamente destruidas, dejando a miles de personas sin vivienda. Ante esta situación, las autoridades calculan que serán necesarias alrededor de 25,000 casas para reubicar a quienes perdieron sus hogares.

La asistencia internacional continúa llegando al país. Rusia envió el domingo un cargamento con alimentos y suministros destinados a los afectados, mientras que EE. UU. anunció la distribución de 100,000 kits de ayuda humanitaria en las comunidades impactadas por los sismos.
Al mismo tiempo, brigadas médicas venezolanas y extranjeras trabajan en hospitales de campaña para atender a los damnificados y prevenir una emergencia sanitaria en los refugios, donde miles de personas permanecen en condiciones vulnerables tras una de las mayores tragedias sísmicas registradas en América Latina en los últimos años.
