El Gobierno argentino rechazó las informaciones que señalaban que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, habría viajado en un avión privado hasta Puerto Iguazú. Tras revisar los datos disponibles, la Dirección Nacional de Migraciones afirmó que no encontró registros que confirmaran su entrada al país.

El portavoz de la Presidencia argentina, Adrián Ravier, también aclaró que el senador no ha solicitado asilo. La declaración se produjo en medio de las dudas sobre su paradero y de las versiones que apuntaban a una posible salida de Brasil.
Por su parte, la Policía Federal brasileña inició verificaciones para determinar si el legislador abandonó el territorio nacional. Las autoridades de ambos países intercambian información para comprobar si existe algún registro de su desplazamiento. La defensa del senador sostiene que no ha viajado al extranjero.
La incertidumbre coincide con una orden judicial que exige a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes, en el marco de una investigación por presuntos delitos financieros. El senador también está relacionado con otra causa que examina el financiamiento de una película sobre su padre; Bolsonaro por su parte niega las irregularidades señaladas.
Hasta el momento, Argentina mantiene su posición de que no hay pruebas de que el senador haya ingresado al país.