Más de 60 muertos y 80 heridos, 50 de ellos de gravedad, deja el choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en España, según los primeros informes. El presidente regional de Castilla-La Mancha advirtió que la cifra de fallecidos podría aumentar mientras continúan las labores de emergencia.

El accidente se produjo cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, aproximadamente a 150 kilómetros al sur de Madrid, poco antes de las 9:00 de la mañana.

En el siniestro estuvieron involucrados un tren de la operadora privada Iryo y otro de Renfe, la compañía ferroviaria estatal española, que había partido a las 8:00 de la mañana con destino a Sevilla.

Los equipos de rescate y los servicios sanitarios se desplazaron hasta la zona para atender a los pasajeros afectados y realizar las tareas de búsqueda entre los restos de los convoyes.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de España señaló que el accidente pudo estar relacionado con un error del centro de control de Adif en Atocha, que habría autorizado reanudar la circulación a velocidad normal tras una falla en el sistema de seguridad LZB, pese a que las normas exigían avanzar a un máximo de 40 kilómetros por hora, aunque aún se espera la confirmación oficial de las causas del siniestro.