El tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz registró un ligero aumento en las últimas 24 horas, luego de que autoridades iraníes autorizaran el paso de al menos 35 buques comerciales y petroleros a través del estratégico corredor marítimo que conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán.

El anuncio fue realizado este viernes por el Comando Naval de la Guardia Revolucionaria Islámica, en medio de la crisis regional y de las crecientes tensiones entre Irán y el bloque occidental. La cifra representa un incremento frente a los 31 cruces reportados el día anterior y genera un leve alivio en los mercados internacionales del petróleo, afectados por la incertidumbre sobre el suministro energético global.
Pese a la apertura parcial, Teherán reiteró que el tránsito continúa sujeto a estrictos controles e inspecciones militares iraníes, mientras Estados Unidos advirtió que no aceptará restricciones financieras ni cobros unilaterales sobre una vía considerada clave para el comercio internacional.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que existen avances limitados en las negociaciones indirectas para reducir la tensión en la región, aunque reconoció que persiste el riesgo de una escalada militar. Paralelamente, países árabes del Golfo rechazaron públicamente cualquier intento de Irán de ejercer control exclusivo sobre el estrecho.
La crisis en Ormuz continúa impactando la economía mundial, elevando los costos de transporte y seguros marítimos. Mientras tanto, potencias como China y Pakistán intensifican gestiones diplomáticas para impulsar un alto al fuego y evitar una interrupción mayor.