La aerolínea canadiense, Air Canada anunció la suspensión indefinida de sus vuelos hacia Cuba, argumentando la persistente incertidumbre política y económica que enfrenta la isla en medio del aumento de las presiones de EE. UU.
La decisión representa un nuevo golpe para el sector turístico cubano, que históricamente ha dependido en gran medida de la llegada de visitantes procedentes de Canadá.
La compañía, con sede en Montreal, ya había informado en febrero que pausaría sus operaciones hacia Cuba hasta noviembre de este año. Sin embargo, ahora decidió extender esa medida sin establecer una fecha para su eventual regreso, con el objetivo de ofrecer mayor claridad a sus clientes sobre la disponibilidad de futuros viajes.

“Dada la continua incertidumbre política y económica con respecto a Cuba, Air Canada está suspendiendo indefinidamente su servicio a la isla”, señaló la empresa en un comunicado oficial.
La decisión se produce en un contexto de profundas dificultades para la economía cubana. Desde enero, la isla enfrenta una severa crisis energética vinculada a las restricciones en el suministro de combustible, situación que ha provocado prolongados apagones, escasez de agua potable y problemas en el transporte público y de mercancías.
El anuncio de Air Canadá se suma al realizado recientemente por la cadena hotelera canadiense Blue Diamond, que informó el cierre de sus 62 propiedades en Cuba, una medida que incrementa la preocupación sobre el futuro inmediato del turismo en la isla.

La suspensión de los vuelos también genera incertidumbre para el sector turístico cubano de cara a la próxima temporada alta. Los visitantes canadienses han sido durante años uno de los grupos más numerosos y constantes de turistas en Cuba, por lo que cualquier reducción en ese flujo tiene repercusiones directas en hoteles, operadores turísticos, servicios de transporte y pequeños negocios vinculados a esta actividad.