Costa Rica trasladó 45 toneladas de droga decomisada a EE. UU. para su destrucción, en un procedimiento coordinado por el Ministerio Público y el Organismo de Investigación Judicial, OIJ, con apoyo de la DEA.

El cargamento fue transportado en un avión militar C-17 de la Fuerza Aérea de EE. UU., que llegó al territorio costarricense para realizar la operación. Según explicó Carlo Díaz, fiscal general de Costa Rica, la decisión de destruir los estupefacientes en EE. UU. responde a las limitaciones presupuestarias que enfrenta el país para llevar a cabo este proceso de manera local.

“El día de hoy estamos llevando a cabo esta operación, patrocinada por el Gobierno de los Estados Unidos, la Embajada y la DEA, en la cual ellos nos facilitan este avión para poder transportar hacia los Estados Unidos”, declaró Díaz.

Las sustancias corresponden a diferentes decomisos efectuados durante operativos de instituciones costarricenses. Como parte de las medidas de control, un juez de la República acompañó el traslado hasta EE. UU. para formalizar la entrega y supervisar posteriormente el proceso de destrucción.

La operación se desarrolla mientras Costa Rica continúa siendo utilizada como punto de tránsito dentro de las rutas internacionales del narcotráfico.

Para el año fiscal 2027, EE. UU. incluyó nuevamente al país entre los 23 territorios considerados de importancia para el tránsito o la producción de drogas ilícitas, clasificación que toma en cuenta factores geográficos, comerciales y económicos.