Un ataque ruso contra Ucrania en la madrugada de este martes dejó al menos 22 muertos, 16 de ellos en la ciudad de Dnipró, según informó Kiev, que volvió a pedir urgentemente a Estados Unidos sistemas de defensa antiaérea.

«Hoy ha sido un día difícil en Ucrania tras un masivo ataque ruso. Hubo muchos misiles balísticos y drones. Ahora, las alertas de ataque aéreo están activas en varias regiones también. Y una vez más, nos enfrentamos a amenazas aéreas. Solo hoy, los ataques rusos han cobrado 22 vidas en Kiev y Dnipro, incluidos niños», dijo el presidente Volodimir Zelenski en una publicación en la red social X, en la que añadió que «siguen sonando las alarmas aéreas en diversas regiones» ucranianas.

Zelenski, había advertido en los últimos días de un posible ataque masivo por parte de Rusia, después de que Moscú pidiera a las embajadas extranjeras en Kiev evacuar la capital.

Varias horas después de los bombardeos, los equipos de rescate continuaban la recuperación de cuerpos entre los escombros de edificios dañados. Los heridos se contaban por decenas.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, reportó siete muertos y unos 50 heridos en la capital. En Dnipró, el balance se elevó a 16 muertos, entre ellos dos niños, y 42 heridos, según las autoridades locales.

«Sabemos por inteligencia que otro ataque a gran escala podría llegar tan pronto como esta noche. Todos nuestros socios juntos, y todos en Europa, deben seguir trabajando para garantizar misiles para nuestra defensa aérea, así como los sistemas, la inteligencia crítica y otras cosas que ayudan a salvar vidas», expresó en un video difundido en redes sociales por el mandatario.

«Si Ucrania no está protegida contra misiles balísticos y otros proyectiles, estos ataques continuarán», declaró.

Ucrania recuperó en mayo unos 282 km² que estaban en manos rusas, lo que supone una reducción por segundo mes consecutivo de la superficie de su territorio controlada por Moscú, que avanzaba desde finales de 2023.

Tras más de cuatro años de invasión rusa de Ucrania, las negociaciones para poner fin al conflicto más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial están estancadas.

La Fuerza Aérea ucraniana contabilizó 73 misiles y 656 drones lanzados por Rusia y aseguró haber derribado 40 y 602, respectivamente, mientras que 33 misiles y 54 drones penetraron las defensas antiaéreas.

El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, afirmó haber realizado una «ofensiva masiva» dirigida únicamente contra instalaciones vinculadas a las fuerzas armadas ucranianas.

El presidente ucraniano reiteró el martes su llamado a los aliados occidentales para que ayuden a Ucrania y consideró «absolutamente necesario» el apoyo de Estados Unidos para suministrar misiles a los sistemas de defensa antiaérea Patriot.

La primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, afirmó que «cada retraso» en el apoyo al sistema de defensa antiaérea de Ucrania «cuesta vidas».

La semana pasada, Zelenski pidió en una carta dirigida a su homólogo estadounidense Donald Trump que enviara a Ucrania más misiles para los sistemas Patriot, con el fin de hacer frente a la intensificación de los ataques rusos.