Marine Le Pen, líder del partido de extrema derecha francesa, Agrupación Nacional, fue condenada a 4 años de prisión tras acusaciones de malversación de fondos al interior del Parlamento Europeo.
Le Pen junto a otros 8 miembros de su partido fueron declarados culpables de usar dinero destinado a asistentes parlamentarios de la UE para pagar a personas que trabajaron para la Agrupación Nacional entre 2004 y 2016.
Pese a la condena, Le Pen no estará encarcelada; cumplirá 2 años de libertad condicional y luego usará un brazalete electrónico durante los otros dos años.
El golpe más duro lo resiente el partido político, ya que la condena incluye la inhabilitación política, es decir que no podrá proponerse como candidata a la presidencia para las elecciones que se celebrarán en 2027.
“Es una decisión política. No voy a dejar que me eliminen fácilmente. Voy a pedir que la apelación me permita plantear una candidatura”, afirmó Le Pen en su primera declaración pública tras la sentencia.
El mandatario estadounidense Donald Trump se solidarizó con la política, asegurando que el caso le recuerda lo que le sucedió a él previo a la campaña electoral, tiempo en el que tuvo que enfrentar acusaciones que llegaron a los tribunales donde también fue encontrado culpable.
Al ser preguntado por la inhabilitación de Le Pen durante una comparecencia de prensa en el Despacho Oval, Trump dijo que este es «un tema muy importante».
«Le han prohibido postularse durante cinco años y es la candidata puntera. Esto suena como lo que ocurrió en este país. Suena mucho a este país», declaró.
Trump, que en 2024 se convirtió en el primer expresidente del país condenado en un caso penal -por falsificar registros comerciales en Nueva York-, hizo campaña electoral presentándose como una víctima de una «caza de brujas» de la Administración de Joe Biden.