Este sábado, Andriy Parubiy, expresidente del Parlamento y figura clave en la revolución de Euromaidán de 2014, fue abatido en pleno día en la ciudad de Lviv. Un hombre armado se acercó a él, vestido como repartidor, y le disparó varias veces antes de huir en una bicicleta eléctrica. El crimen ocurrió cerca de su residencia en el distrito Frankivskyi, donde Parubiy falleció instantáneamente. Las autoridades ucranianas activaron de inmediato una operación especial, denominada “Sirena”, para capturar al agresor.
El presidente Volodímir Zelenskiy calificó el asesinato como un “horrendo asesinato” y aseguró que se han desplegado todas las fuerzas necesarias para resolver el caso. Funcionarios como el ministro del Interior, Ihor Klymenko, y el fiscal general, Ruslan Kravchenko, lideran las investigaciones. Políticos y figuras públicas lo recordaron como un patriota dedicado a la defensa de la soberanía ucraniana.
Parubiy, de 54 años, fue una voz influyente en la política pro-occidental de Ucrania, habiendo sido secretario del Consejo de Seguridad y Defensa en 2014 y líder parlamentario entre 2016 y 2019.