Eslovaquia aprobó el sacrificio de 350 osos pues considera que representan un peligro para la población, una decisión considerada ilegal por los defensores del medio ambiente y contraria a una directiva europea. El Ministro de Medio Ambiente, Tomáš Taraba, declaró que los ataques de osos a seres humanos han ido en aumento y alcanzaron los 1.900 el año pasado.

Pero los defensores del medio ambiente criticaron al gobierno y afirmaron que la decisión es contraria a las obligaciones internacionales.

Pidieron al ministerio enseñar a la gente a cómo permanecer en seguridad en la naturaleza, reforzando la «prevención, la educación, el manejo de basura», así como informar sobre los «desplazamientos seguros en la naturaleza».

Se calcula que la población de osos pardos en Eslovaquia supera los 1.000 ejemplares.