Las autoridades brasileñas desplegaron una gran operación antilavado dirigida al crimen organizado en el sector de combustibles. El ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, informó que participaron más de 1.400 agentes en acciones simultáneas realizadas en distintos estados del país.
«Hoy, lanzamos quizás una de las mayores operaciones. Tal vez no, ciertamente una de las mayores operaciones en la historia contra el crimen organizado, especialmente en sus actividades en el mercado legal”., aseguró Ricardo Lewandowski, ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil.
El gobierno brasileño señaló que el Primeiro Comando da Capital (PCC) lideraba un esquema de lavado a través de fintechs y unos 40 fondos de inversión, controlando toda la cadena de combustibles: importación, producción, distribución y venta. La red incluía cuatro refinerías y más de 1.000 camiones que movían combustible adulterado, apoyados por cientos de empresas para encubrir las ganancias ilícitas.
En la operación, las fuerzas de seguridad ejecutan 350 órdenes de allanamiento en al menos diez estados, entre ellos São Paulo y Río de Janeiro. Hasta ahora se registran cinco arrestos, el decomiso de 1.500 vehículos, 192 inmuebles, dos embarcaciones y más de 55.000 dólares. Según cálculos oficiales, entre 2020 y 2024 el esquema habría lavado 52.000 millones de reales (unos 9.600 millones de dólares) mediante más de 1.000 gasolineras en el país.