Con vehículos blindados y fusiles de asalto, tropas salvadoreñas avanzaron sobre territorios dominados por las pandillas en Haití, en su primera gran operación militar contra las estructuras criminales que mantienen bajo amenaza a Puerto Príncipe. La ofensiva comenzó el lunes 2 de noviembre en la llanura de Cul-de-Sac, al noreste de la capital, con el objetivo de desarticular a las bandas Chen Mechan y 400 Mawozo, vinculadas con la desaparición de cuatro militares salvadoreños.

Según la agencia EFE, los soldados avanzaron en al menos diez vehículos blindados hacia sectores controlados por los grupos armados, mientras pandilleros levantaban barricadas para impedir su ingreso. Medios haitianos reportaron al menos diez presuntos pandilleros muertos durante enfrentamientos. 

La Policía Nacional de Haití confirmó una operación conjunta con la Fuerza de Supresión de Pandillas, que incluye a militares salvadoreños en al menos tres sectores controlados por las pandillas. La institución explicó que busca eliminar los puestos de extorsión, impedir secuestros y recuperar zonas donde las organizaciones criminales mantienen sometida a la población.

El despliegue ocurre dos semanas después de la emboscada del 18 de octubre en donde desaparecieron cuatro técnicos de aviación salvadoreños que participaban en una misión internacional. El presidente Nayib Bukele ordenó una operación para rescatarlos y movilizó a más de 2,000 soldados hacia Haití. 

La ofensiva también alcanza territorios de 400 Mawozo, una de las pandillas más poderosas de Haití, dirigida por Wilson Joseph, alias «Lanmò San Jou». Estados Unidos ofrece hasta un millón de dólares por información que permita su captura. El cabecilla solicitó recientemente la mediación de Naciones Unidas para abrir un diálogo, en medio del avance de las fuerzas de seguridad.

La intervención representa el mayor despliegue militar de El Salvador fuera de sus fronteras durante el Gobierno de Bukele y una nueva fase en la lucha contra las pandillas haitianas.