El modelo penitenciario de El Salvador vuelve a captar la atención en América Latina. Esta vez es Bolivia, donde el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, anunció un proyecto para construir una cárcel de máxima seguridad denominada “La Tumba”, inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), impulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. La propuesta busca aislar a los criminales de alta peligrosidad e impedir que continúen dirigiendo redes delictivas desde prisión.
El complejo estaría ubicado en una zona aislada del Chaco cruceño, lejos de los centros urbanos, y contaría con vigilancia permanente y comunicaciones externas restringidas a videollamadas. Velasco defendió la iniciativa con una advertencia: “Se acabaron las cárceles convertidas en oficinas del crimen organizado”. El anuncio llega después de varios episodios de violencia y sicariato en Santa Cruz, mientras el gobernador busca inversiones para financiar la obra.
La propuesta surge en medio de una crisis penitenciaria en Bolivia, donde más de 33,000 personas permanecen recluidas en 46 centros, con un hacinamiento cercano al 109%, según la Defensoría del Pueblo. El país cuenta con una sola prisión clasificada como de máxima seguridad, mientras que Palmasola, en Santa Cruz, figura entre los penales más conflictivos. El proyecto toma como referencia el CECOT salvadoreño, inaugurado en 2023 y diseñado para albergar hasta 40,000 internos, cuyo modelo ha inspirado iniciativas similares en otros países latinoamericanos.