Una investigación fue abierta en Francia luego del hallazgo de los cuerpos de cinco recién nacidos o fetos en una vivienda ubicada en la ciudad de Orange, en el departamento de Vaucluse, al sureste del país.

El caso salió a la luz después de que una mujer diera a luz el pasado 27 de julio a un bebé sano, tras un embarazo que, de acuerdo con los medios franceses, no había sido advertido ni por ella ni por las personas de su entorno, una condición conocida en Francia como “déni de grossesse” o negación del embarazo.

Mientras la mujer permanecía hospitalizada, su esposo revisó la vivienda familiar y encontró los primeros restos ocultos entre prendas de vestir dentro de un armario, por lo que alertó de inmediato a las autoridades.

Posteriormente, agentes realizaron un allanamiento en el inmueble y localizaron al menos cinco cadáveres de fetos o recién nacidos en diferentes estados de descomposición, almacenados en cajas, según informaron fuentes cercanas a la investigación.

Las autoridades buscan establecer la naturaleza exacta de los restos, así como las circunstancias y la fecha en que ocurrieron las muertes. Como parte de las diligencias, se programaron exámenes forenses, incluida una autopsia, para avanzar en el esclarecimiento del caso.

La mujer, madre además de otros dos hijos de 8 y 12 años junto a su esposo, continúa ingresada en el hospital y hasta el momento no ha sido puesta bajo custodia policial.

De acuerdo con los investigadores, el hombre conoció del embarazo únicamente al momento del parto y tras el hallazgo, notificó a los servicios sociales y de apoyo psicológico.