El gobierno de Nicaragua presentó una iniciativa de reforma constitucional que plantea extender el período presidencial de seis a siete años, con posibilidad de renovación. La propuesta fue enviada a la Asamblea Nacional, donde será discutida en las próximas semanas.

Además de ampliar la duración del mandato, el proyecto busca impedir que participen en las elecciones personas y grupos que el oficialismo considera «golpistas» o «vendepatrias», términos que el presidente Daniel Ortega utiliza para referirse a sus opositores.
El presidente del Parlamento, Gustavo Porras, explicó que la reforma pretende dar mayor continuidad y estabilidad al modelo de gobierno. El texto completo de la iniciativa aún no ha sido publicado, aunque se espera que sea aprobado por la Asamblea, controlada por el oficialismo.
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La propuesta ha generado críticas entre sectores opositores y organizaciones políticas en el exilio, que consideran que los cambios reducirían aún más la competencia electoral y permitirían la permanencia indefinida del actual gobierno en el poder.
Mientras el proyecto avanza en el proceso legislativo, varios gobiernos y organismos internacionales han expresado preocupación por las reformas.