El ministro de Gobernación de Guatemala, Marco Antonio Villeda, confirmó que la cifra de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) asesinados en el cumplimiento del deber ascendió a 20 en lo que va de 2026. Este balance trágico se profundizó tras el homicidio del oficial Byron Aníbal Mejía Montenegro, de 27 años, acribillado a tiros la noche del domingo en una aldea del municipio de Amatitlán cuando acudía a verificar un llamado de emergencia junto a otro compañero.

Las autoridades detallaron que aproximadamente la mitad de estas bajas mortales corresponden a atentados perpetrados por estructuras pandilleras, principalmente los grupos Barrio 18 y Mara Salvatrucha, en represalias directas por el endurecimiento de los controles carcelarios.  Ante este repunte de violencia que golpeó al país con un fin de semana particularmente cruento, registrando más de 50 asesinatos generales en apenas 48 horas, el Ejecutivo anunció que replanteará de manera inmediata las estrategias conjuntas de seguridad ciudadana junto al Ejército.

El titular del Ministerio de Gobernación lamentó públicamente que la lucha frontal contra la criminalidad haya sido “pagada con sangre”, recordando el impacto de la crisis desatada a inicios de año, cuando motines carcelarios y ataques coordinados motivaron un estado de sitio temporal.

Como respuesta institucional a esta escalada, la cartera del Interior informó que presentará ante el Congreso una iniciativa de reforma al Código Procesal Penal para endurecer las penas e impedir medidas sustitutivas a quienes sean capturados portando armas de fuego ilegales.

El acumulado de agentes caídos este año duplica los registros reportados durante el mismo periodo del año anterior. Pese a los más de 6,000 allanamientos ejecutados y los golpes contundentes propinados a más de medio centenar de estructuras delictivas dedicadas a la extorsión y al narcomenudeo en 2026, la criminalidad organizada mantiene una ofensiva sostenida contra la fuerza pública.