Como parte de la conmemoración del 250.º aniversario de la independencia de EE. UU., este 4 de julio fue enterrada una cápsula del tiempo de acero inoxidable de aproximadamente 408 kilogramos en el Parque Histórico Nacional de la Independencia, en Filadelfia.
La iniciativa, impulsada por la comisión America250, tiene como objetivo preservar un retrato del país actual para las generaciones que la abrirán en el año 2276, cuando la nación celebre su quinto centenario.
En el interior de la cápsula fueron resguardados cerca de 200 objetos representativos enviados por los 50 estados, el Distrito de Columbia (Washington, D.C.), los cinco territorios de EE. UU., los tres poderes del gobierno federal y ciudadanos de todo el país.
Entre las piezas destacan una Constitución de bolsillo firmada, un cristal de la bola de Año Nuevo de Times Square de 2026, una botella con un mensaje de Coca-Cola, una bandera del Desfile de las Rosas, además de cartas, poemas, postales y documentos que buscan reflejar la vida cotidiana y la diversidad cultural de la nación.
El director de la Oficina de Tecnología de Fabricación del organismo, Michael Berilla, explicó que la cápsula fue diseñada con forma cilíndrica para evitar puntos débiles estructurales y cuenta con un cilindro exterior que crea una barrera de aire para reforzar su resistencia al agua.
La estructura fue colocada a unos tres metros de profundidad y su contenido quedó protegido con una humedad relativa controlada del 35%, con el propósito de garantizar su conservación durante los próximos 250 años.
Según Berilla, para que el agua alcanzara el interior, Filadelfia tendría que quedar varios metros bajo el agua, un escenario que, según señaló, supondría problemas mucho más graves para la humanidad.
La selección de los objetos estuvo supervisada por archivistas de la Biblioteca del Congreso de EE. UU., quienes descartaron materiales que pudieran deteriorarse con el paso del tiempo, como cuero, adhesivos o productos perecederos.
Por ese motivo, algunos artículos inicialmente propuestos fueron sustituidos o excluidos, mientras que otros, como la respuesta de un chatbot de inteligencia artificial enviada por California sobre cómo imagina el estado dentro de 250 años, sí fueron incorporados como parte del legado que conocerán las futuras generaciones.
