Catorce privados de libertad fallecieron en menos de dos días en la Penitenciaría del Litoral de Guayaquil, una de las principales cárceles de Ecuador.
Las autoridades penitenciarias indicaron que la mayoría de los decesos están relacionados con tuberculosis, mientras que uno de los internos murió por violencia.
Seis muertes fueron reportadas el martes en distintos pabellones del centro. El miércoles se sumaron más fallecimientos, incluidos dos internos sin signos de violencia y otro cuyo cuerpo presentaba lesiones. En horas de la noche se confirmaron cinco decesos adicionales, aparentemente vinculados a la misma enfermedad.
El brote ocurre en medio de una crisis sanitaria en el sistema penitenciario del país suramericano, donde persisten el hacinamiento, la falta de ventilación y la escasa atención médica. Desde inicios de año, más de un centenar de reclusos han muerto en el complejo carcelario de Guayaquil, la mayoría por causas asociadas a problemas de salud.
La Penitenciaría del Litoral Guayaquil, es la cárcel más grande de Ecuador, y aunque tiene una capacidad oficial para 5,000 reclusos, el hacinamiento ha permitido que la población carcelaria casi duplique ese número, superando los 7,000 internos.
Organizaciones de derechos humanos han advertido que las condiciones de reclusión favorecen la propagación de enfermedades como la tuberculosis y han exigido medidas urgentes para garantizar la vida de los internos.